Historia
El origen de los vinos de Pazo de señoráns está en la histórica
propiedad que hoy se muestra orgullosamente en las etiquetas.
El Pazo
En el Pazo de Señoráns uno se encuentra trasladado en el tiempo
a la Galicia rural, feudal y matriarcal, protagonista del Naturalismo español
del siglo XIX. Hoy, reconvertido en bodega, es un magnífico representante
de las casas solariegas gallegas edificadas en el campo con todo el encanto y
el señorío de épocas pasadas. Según lo atestiguan los legajos
encontrados, la historia del Pazo de Señoráns comienza en el siglo
XIV y, a través del tiempo, sus muros centenarios han sido mudos espectadores
de los más diversos aconteceres.
La Bodega
El pazo de Señoráns está
enclavado en Vilanoviña, en la localidad pontevedresa de Meis,
en el Salnés, subzona perteneciente a la Denominación
de Origen Rías Baixas. La edificación, propiedad del
matrimonio formado por Soledad (Marisol) Bueno y Javier Mareque, comienza
a tener temperamento vinícola en 1989, aunque el cultivo del viñedo,
hasta las ocho hectáreas actuales, se inicia a principios de la
década de los ochenta. Sus vinos destacan por
su gran calidad, como consecuencia del cuidado y rigor en la vendimia.
Cada pago se trabaja por separado, lo que permite una mayor identificación
de la uva. Una vez seleccionada cada cepa se realizan las mezclas
necesarias para conseguir un vino que se llamará Pazo
de Señoráns.
Evolución
El origen de los vinos de Pazo de señoráns está en la histórica
propiedad que hoy se muestra orgullosamente en las etiquetas, pero en los comienzos
fueon muy modestos. En 1979 el matrimonio formado por Marisol Bueno y Javier Mareque
adquiere una finca en la que se cultivaban kiwis y uvas de la variedad albariño.
La casa tenía una bodega lo que les anima a emprender la aventura del vino
propio.
Inician así un aprendizaje básico en viticultura, apoyado en
los conocimientos de biología de Marisol y el trabajo de un bodeguero
local encargado de la elaboración. Más tarde estuvieron tentados
de formar parte de una cooperativa, pero al final se decidieron a instalarse
por su cuenta. El planteamiento era el de una bodega para uso particular, aunque
de tamaño relativamente grande, lo que les permitía producir no
sólo para su propio consumo sino también una cantidad que vendían
a otras bodegas. Los modos de elaboración eran muy simples: la uva se
prensaba, el vino se metía en el tonel y en marzo se comercializaba.
Más tarde, Marisol, mujer tenaz y con gran poder de decisión empieza
a mirar más allá y toma la determinación de elaborar un
blanco propio para vender en botella y el primer vino que se elabora es con
la cosecha 1990. Su gran confianza en la zona se impuso sobre la falta de experiencia
en el mundo empresarial y del vino. Contra viento y marea, Pazo de Señoráns
hizo su bautismo de fuego con siete mil botellas para alcanzar más tarde
las diezmil. La culminación de su fé, tenacidad y amor por los vinos
de albariño le lleva a ostentar desde finales de 1986 el cargo de Presidenta
del Consejo Regulador Ría Baixas.